Tus manos tallan en mí caricias ígneas:
Tus manos que sólo son destellos lánguidos.Sólo estás a dos pasos dentro de la vida
pero puedes levantarme en revuelos tormentosos.
Tu cuerpo encara tu enfermedad
pero la enfermedad ha postrado tu cuerpo.
Ya te reconozco como un ángel de la tarde
que me acompañará más allá de la existencia.
Te siento cimbrarte en mis mejillas
y hablar de una espeluznante nueva vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario