No me interesas tú ni tu desastre
ni el río poderoso que crees hay entre tus piernas.No me interesa tu doble múltiplo de diez años
ni que bebas sangría o te desangres en vino.
No me importan tus epítetos, que son superficiales
ni la inmadurez constante de tu razonamiento:
" Quien con niños se acuesta amanece mojado ".
No me importa que seas del primero que pase
y que ambas ojeras debas llevar a cuestas.
No me importa que te desprecien tu madre y tu padre
y digas ser agnóstica y te recrees en ello.
Eres vesugo joven que se arrastra en la noche
cuando tus destructores te toman por asalto.
Saca de aquí tus narices y pantaletas blancas
y no des más golpes negros a tu magra poesía.
Que tu abuela termine de cambiar tus pañales
pues al menos sé de ella que recibió piropos.
Y cuando te sustente la fuerza de tu carne
y sea mayor el ansia de cambiarte la piel
Pierdete por los bosques como ofidio que eres
puesa allí aguarda el cuervo de tu desesperanza.
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