Agonizo en un minuto interminable.
El fin está allí y en su quietud me mira:Observa mi forma pálida y alargada.
Mis nociones son un conglomerado
de vivencias que me fueron mortales.
Está a punto de borrarse mi memoria
y ser mi cuerpo, de nuevo, materia vitalicia.
Este minuto conmigo no discrepa:
Me espera para ser destello consumido.
En el postrer minuto está la última rosa
que gira en su tallo de cilicio.
Paso ahora los puentes de ceniza
decidido a ser tan sólo un cabrilleo...
O la última llama de una pira.
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