sábado, 17 de octubre de 2026

Ya las constelaciones se abismaban ( Buen Poema )

 Ya las constelaciones se abismaban

        en los precipicios de mi mundo de carne.
      Iban rozando mi cuerpo con su lumbre,
       iban diseminando su calor en mis vértices.
   Los aros de Saturno vinieron a mi encuentro:
     Fobos y Deimos ansiaban desolarme
      mientras mi cuerpo huía de prodigios
         de la noche que me atrapaba entre ocasos.
     Me escondí detrás de una peña enhiesta
        buscando de eludirme de gruesos estertores.
    Entré a la gruta mental de mis oídos
       para cerrar sus puertas incipientes.
      Y apareciste como flor de niebla:
      envuelta en el blanco de tu alta morada.
    Mojaban tus labios unos frutos rupéstres
       que consumías desde antes de los siglos.
    Ante ti, se callaron las mareas
       y la noche se tornó en amanecida.
     Los astros se volvieron a sus sitios
     - llevando con ellos crueldad y satiriasis -
     Y te nombré renuevo, pámpano verde, salvadora
        mientras que te movías en tu verdad solícita.
     Fueron para ti, desde entonces, mis ojos
         y los latires vítreos que se desploman por mi sangre. 

 El viento tardío gira incompleto

golpeando sobre hojas y raíces.
Pasa serpeando por el sáuce llorón
que ríe de ver su mala cara.
El viento, con manos transparentes
arroja manotazos al pajar.
Está condenado a circular por siempre
y a estrellarse contra los muros musgosos.
A veces quisiera ser agua transparente
y cubrir el cuerpo de una dama beduína.
Pero está al tanto de su confinamiento
más siempre intenta anidar en tus rizos. 

El viento tardìo

 El viento tardío gira incompleto

golpeando sobre hojas y raíces.
Pasa serpeando por el sáuce llorón
que ríe de ver su mala cara.
El viento, con manos transparentes
arroja manotazos al pajar.
Está condenado a circular por siempre
y a estrellarse contra los muros musgosos.
A veces quisiera ser agua transparente
y cubrir el cuerpo de una dama beduína.
Pero está al tanto de su confinamiento
más siempre intenta anidar en tus rizos. 

Caras bellas

 Caras bellas, como de ángeles

vienen a mí en su noche de sueños:
Cada una me entrega una caricia,
cada una se deshace en un beso.
Yo las recibo con las manos abiertas
mientras me entregan su pubis aromático.
Caras  bellas de angeles a las que cabalgo
con toda la fuerza de mi virilidad.
En sus gemidos y sudores yo me pierdo
mientras lamo sus pechos y caderas.
No sé por qué todas van de tránsito
sólo sé que me aman como la esclava al amo.
Más, aún así, se pierden y no vuelven
mientras yo sigo sólo en la noche hemisférica. 

Baja el infinito

  Baja el infinito y se posa en tus dedos

                     y en secreto te besa la piel el Universo:
                     La creación entera bajo el arullo tuyo.
                     y a sus oídos dados cantas con paz y alma.
                     No se agota la gota de la que el prado baja.
                     Subsuelos y subcielos no pueden contenerte:
                     y el aire te coteja con ramos de mil brumas:
                     cual novio zalamero que te adula a lo largo
                     ancho y alto de la que no es vacío y brilla de delirio.
                     Humedades te cercan con cántaros de mimos. 
                     Y el magno unguento añora frotarte y regalársete.
                      Eres más que el milagro que crece de la nota.
                      Y no hay ya ningún bardo que trate de calcarte...
                      Tiemblas las rosaledas al notar tu arcoíris
                       y ese licor tan dulce creas en el vacío
                       y por tu cuerpo baja, sintetizando claves:
                       Tesoro que se encumbra encima las cosas
                       sinceras  y ligeras, amarradas al agua. 

La mariposa

 La mariposa vuela sobre los detalles

y se detiene ante los vientos contrarios.
Mira el bregar constante del sibarita:
La mariposa se describe hablando y es una palabra.
Es un don otorgado a los ojos austeros.
La mariposa vuela entre altibajos y máscaras
y seres de diversos biorritmos.
La mariposa se consolida en un abracadabra
y la asustan extrañas muecas y rápidos respiros.
Se posa entre los ceños transitados
y evita postulantes y diatribas.
Puede surgir de un artesonado
y es reina celebrada en los viñedos.
La mariposa es esperanza en la soledad desértica
y a veces reposa en las más bandidas
y les regala un fuerte sueño reparador.
La mariposa me despeja de dudas
cuando dejo las exclusas de mi ser material.

Todo se renueva

 Todo se renueva

             como un himno laureado
         que busca reconstruírse de sus semillas.
          Tu piel, de dos aguas tiznadas moja al mundo
          y da un calco de tus suaves matices.
          Te has inciado ya, más allá de la tierra,
          blanca,blanca, balquecina, como las columnas de plumas.
          Vienes como de un cielo constelado o un insinuación religiosa.
          Tu cuello es de cristal fino, de boscajes de diafanidades.
          En tus  hombros están tatuados bellos farallones líquidos
           y la paz certera del rompeolas se acredita lo dulce de tu frente.
           Como partiendo el mar en seis partes, te caminan océanos
           y la escritura del amor es indeleble en el follaje de tus senos.
           Ondulas en una roca pilimentada y vítrea,
            Ondulas en la movilidad de un mundo semi inquieto.
            Llevas la carga honrosa del amor a la vida.
            Los pájaros te cantan las canciones que compuso la rosa
            y, en una homilía de pétalos, danzan en la mañana.
            Tú lo renuevas todo con azulada tinta verde,
            sacando a retozar tu color y el aroma de tu flora.
            Tu espalda está nutrida por las sendas en que andan las melodías.
            Haces las cosas nuevas: mapamundis, plantas, arquitecturas
            y te vas como un velero, con tu feminidad hecha de sonrisas
            a bañarte en cascadas de ámbar y racimos de ríos,
            mientras el universo gira alrededor de tus costumbres y ritos.