Mi alma vive
en las reverberaciones estelares.
En las estancias más finas del silbido
en los yermos de las hojas más tristes.
Mi alma es de fina estirpe
y no se deja acongojar por la galaxia.
Extiende su mano con misericordia
a las hembras perdidas en sus alegatos.
Mi alma ama los cuerpos blancos
y las esencias vagas que transporta la luz.
A veces, mi alma toma un candelabro
y se va a alumbrar muchedumbres a una iglesia.
He encontrado ecos que la colocan
entre las más benévolas.
jueves, 15 de octubre de 2026
Mi alma vive
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario