Absorbo el agua enmohecida,
la herrumbre que rondara a cualquier flora,la oxidación que intente secuestrar los frutos íngrimos,
a la neblina que oscila entre las tejas con forma de tejón.
Absorbo toda deprecación y la absuelvo para que ya no sea más ruego y se marche en sus alas.
también riego con gusto frondas, crustáceos, líquenes abolladados,
para que en sus tabernas celebren el nuevo año que ya está desembarcando.
Los fragores y las calumnias deben quedar sepultadas en un por ahora, al menos.
Hay que darle paso a las verbenas explosivas, a las conjunciones familiares,
a los gremios de legos que amagan conocer de pirotecnía,
a la mesa riente cargada de manjares típicos o con tan sólo judías. y arroz pobre
Trescientos sesenta y cinco días se van marchando entre temperas gríses.: van cansados. otra ola de tiempo viene y es sucesiva, como página de bitácora que deberá llenarse.
Absorbo la polucion del habitat para que el primero de Enero se encuentre con lo límpido,
y podamos cada uno reescribir nuestra historia, sobre venturosas líneas
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