Me levanto, me baño,
me arrojo al lodo del chiquero.subo al cuadrilátero impaciente:
Golpeo a mi pasado y a mi sombra.
Reposa el ensogado paciente
mientras hago declaraciones en el ring.
Hago declaraciones sin regreso.
Me lesiono con mis puños invaluables.
Doy énfasis a mis reversiones viscerales.
Mi relevancia se apega a lo mezquino.
Mi boca es metralleta de descalificativos
y muestra el nivel de mi linaje.
Bajo al suelo y recojo las pulseras
que me dejan féminas idealizadas.
Soy el lider del irrespeto pírrico
pero, a contrareloj, cuento a mis seguidores.
Soy uno y soy cualquiera y no soy importante
y mi retórica calla al tomar mi litio:
Soy reverbero que sucede en mi manicomio.
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