se contonea
en sus jardinesla bella hembra.
Siembra la ropa
sobre la cuerda
de las estrellas.
Santos y mártires
malos o buenos
la piropean.
Saca sus ropas
dejando al aire
visión palpable.
Como mis ojos
ya la desean
los arenales.
¿ Cómo tenerte
niña de plata
y quien te preñara ?
¿ a quien le dieras
el beso afable
que amable, muestras?
Más sólo tengo
como castillo
esta favela.
Pero mi suerte,
pero mi suerte
dice que llegas.
Y que compartes
conmigo sobras
en las laderas:
Sólo te sueño,
sólo te sueño
y estoy despierto.
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