viernes, 2 de octubre de 2026

Si pensé en la paz de los almendros

 Si pensé en la paz de los almendros

- si, definitivamente me creé en su paz -,
andaría yo en locas vocaciones,
como quien lo da todo por perpetuar su vida.
Si me senté al borde de los desconsuelos
y me sentí renacer de un mundo manso,
no conocía yo de graves solilóquios,
ni del vendaval que viene con la risa estruendosa.
Andé con la imprudencia del paciente
sin saber que el coyote está en la esquina
y que la trampa viene en las persecusiones
de aquel que buscó recuperarse solo.
Si pensé en la paz de los almendros
fue porque caí desde altos alminares. 

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