El frío entra en los manicomios
y muestra ferozmente sus garras.Se instala en los huesos de las doncellas
que no pueden calentarse en su prosapia.
El frío hiela los ojos del remero
y hace temblar las uvas en sus racimos.
Cae sobre los cuerpos en oportunidades
y los hace talar árboles e iniciar hogueras.
El frío cristaliza los ojos del infante
y hace tiritar los cañones más vastos.
Pasa con sus soplidos congelando alamedas
y destrozando algunos sórdidos apegos.
El frío hace que los hombres se junten
y que compartan desde su cerveza hasta su aguarrás.
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