La pintura, inalcanzable
se desvanece en un soplo.Aparece en un fuego.
Sus personajes no salen
jamás de sus marcos.
Se graba y se desgraba.
Se dibuja y se desdibuja.
Se corrige y se descorrige.
Es un lienzo viviente.
Es un garabato, flota
por la estancia como un grano
de polvo o de trigo, límpida.
Desaparece en una ráfaga
de luz y de viento.
Brota desde mi medallón.
Se le contempla con la cabeza en alto.
Se deshace en leznas y agujillas
para pinchar al público y a los críticos.
Siempre espera por mis ojos
para que la pacifique y la adule.
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