en la compacta fronda interminable:
Pasan por mis dedos conformando una red
que se echa en la espalda de cada girasol.
El aire se adhiere firme a las cortezas
y anda tras las hormigas lanzando sus cuadrículas.
En mis dedos siento su caminar dudoso
y se pierde en la noche como el agua en un río.
El río es uno pero siempre es cambiante
y así el viento en mis manos se desdevana y cambia.
Agua y viento: Espejismos que fluyen
de la misma manera que el tiempo en el que nadan.
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