Me sujeto a mis espejuelos
mientras el mundo gira sobre vórtices.No soy más que átomos y moléculas
adecuados a un lerdo transeúnte.
Es regia la asociación de lo rígido
que viene en los quebradizos enlaces.
Me despeño y cáigo por la tarde
y la tarde es toda plenitud y matices.
Al final, sucede que soy viento,
y que desaparezco en un parpadeo.
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