Me echo al mundo
desde una esfera de cristal.Lo veo como un borrador fantástico
tal como lo contemple en mis sueños.
Salté la talanquera del tiempo
abrí paréntesis que se mordían
y fresnos que se abrazaban ciegamente.
Veo un mundo bello y petulánte.
Menudo e histórico.
El firmamento inalterable
salvaguarda los párpados
de sueños renuentes y azarosos
y de los diversos géneros
de las malcriadas pesadillas.
Un golfo de sonatas
Canta con el vozarrón de Plácido Domingo...
Pero vienen los fantasmas a secuestrarlo
y con una rabia que suena a desprecio
ponen un tirro en sus manos y en sus gestos.
Camino un poco más y hago senda.
Veo salir la leche de las vacas y las cabras
pero no va a los niños si no pagan lo suficiente.
Nace el primer hijo de una sirena
pero tiene dos colas y su madre siente dolor.
Veo que ocurren bárbaras impiedades
pero la piedad no se ha marchitado del todo, todavía.
Hay ráfagas de viento que tumban los escombros
y casas completamente desgajadas, como cascarillas.
Contemplo también caudales de malicia
y que cualquier juramento se pone en entredicho:
Se ha perdido la confianza en la Palabra Humana.
Eso me molesta un poco
y me voy desanimando. Veo
que lo íntegro se va convirtiendo en lo inmoral
y la seriedad en libertinaje.
Me parece que algo subsiste de la cordialidad
pero frecuentemente es amena hipocresía.
Los hombres tienen varias caras según les convenga.
Veo tánganas furiosas entre prójimos
y las mentiras caen como puñales sobre vírgenes e iniciadas.
No puedo seguir así: Abro los ojos
y desvanezco el sopor que los acompaña.
Este sueño, como otros, terminó en desilusión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario