Juegos de sucesiones
debajo de los cielos:Los ríos son inciertos y cambiante, su rostro.
Aquello en que nos vemos no siempre es un espejo.
Juegos de las permutaciones en los seres cambiantes
que exhalan su pudor al variarse la Luna.
Naciones de colores confundidas y vastas
en las crestas lacónicas de cerros de reflejos.
Los brillos van cambiando como horas menguadas
mientras el aire pasa desojando albedríos
de árboles que quieren ser como los abrojos
y saltar en la tierra como yuyos histéricos.
La lumbre tiene formas que derivan en riscos
de luces maniatadas que caen entre estrépitos.
Somos partes de un juego que danza en espirales
y que cambia al momento en que expira el segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario