Miro maravillas: Veo
tu refulgencia en los fuegos.
Y una boca en la que alumbra la lumbre que hace cenizas
a aquel que ose besarla sin consentir ella, en llamas.
Sobre la fogata eres y diluvio de quereres....
Y trepadora me trepas con tus sinuosidad selecta.
Flor que eres flor de mí vida y virtuosidad despierta.
Eres la lis que me espera cuando pasan mis tinieblas.
Y tu abrazo es vigoroso, sensual y más que ligero.
Sabes sumarme consuelo si me ves en detrimento,
disminución, menoscabo y mermado en mis venenos.
Me das de tu savia fresca y se contraen mis grietas.
Y de imponente estructura eres, que da envidia a las violetas.
Te siguen violines y violas en tus pasos de acuarela.
y vivificas mis restos tan profanos e intensos.
Más los trituras adentro de mi mala arquitectura
arrebatando los vicios y mis áridos venenos
que jamás supe tenía
al conocer de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario