Nada en la página blanca
de tus delirios destaca.Más yo tengo desatinos
en todos los tiempos míos:
Y quemé a la flor reseca
al triturar arboledas.
Jamás andé con sapiencia
y en indiscreciones era
aquel que huía del norte
traspasado de impaciencia
dentro de locuras frescas
de desdeñables moléculas.
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