sábado, 29 de agosto de 2026

Al centro de su nombre

    Caen, caen

        las cosas al centro de su nombre:
        A las hogueras pálidas que trizan los caminos.
        También cae el apego hacia su sepultura,
         y hasta los argonautas que buscan vellocinos.
         Y los puñales nobles separan piel y sangre
         que caen en su silencio como yo en mis olvidos.
         También se precita la luna ya menguante
         y guantelete corto al que una hoz, permea.
        Todos mis pensamientos, mis oprobios e incisos
          descienden entre rocas, pernos y manantiales,
          a donde ya Altazor ha dejado su risa
          y esa caída es cántico de sinuosos matices. 

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