Y demandé a la sombra que en ti sombra no fuera,
sino primores de rosas o roces de mariposa.
Y que se disipara ante tí, que coqueteas gozosa,
como capullos y alas y luz que inmensa se alza.
lumbre que alguna vez fue ténue y que hasta el suelo le pisara...
Y cubrí de lilas tu torso: Clavellinas planté
entre riscos y contornos y muy delicados lomos.
Redondeles salvajes son tus salientes extásicas:
Allí entendí que el canto se hace se hace suspiro largo.
Y tu ser me dictamina tus formas de piel broncínea,
el vaivén de aquellas curvas que trazan toda cintura.
En tus ondulaciones,mis dos manos te siguen como leopardos,
como unas fogatas rojas que el delirio haya raptado
Todo en tu cuerpo es cruces de maravillas. Y Eres,
la que pisa a cada la hora y que se yergue en sus notas.
En graves arquitecturas de tu esbeltez, yo camino
por muy delgadas finuras, elegancias y donaires.
Y mis ojos se van tras tus ojos, de tarde en tarde y ahora,
cuando la luna anhela tu busto y en él se interna serena.
Heme aquí construyendo tu ya infinita leyenda.
Mas divago en los lagos que gotean desde tus bellos costados.
Mi pluma te dibuja en tálamos de calma y amores ávidos:
Siempre diversa y desnuda y plena de unas campanas
que repicarán en ruego, con tus néctares etéreos, al instante del ensueño.
Y allí
nacen las dulcíneas aguas de tus querencias tempranas,
que siempre me das por dádiva.
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