Sabor de tiempo
y añosy vasta madrugada.
Encima del peral se desespera el viento
en busca de una excusa para dar compañia
a mí, que sembré en los océanos las más preclaras perlas
y dejé, en cada puerto, mis besos y mis flores...
Y regresé al terruño para arder en tus flamas.
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