Navego en lo finito de este mar ya corroído.
Y en falsa barcarola, el Sol abraza y me moja.Más un viento de mohínes muy textuales me divide
en aquel que al agua roza y a la anémona molesta
con tentáculos: Es necia, entre saltos denodados,
audaces y decididos como estos partires míos.
Yo no dejo amor en puertos ni me cargo de amuletos.
Y en lontananza y sin pillos, no tengo amigas ni amigos.
Amo el amor que se da con azucar, leche y pan
y la sencillez que exhalan las horas de madrugada.
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