La luciérnaga duda
entre mareo y sueño,más aún así deslumbra
con su luz mi cabaña.
En mi sillón, ergástulo
en ella me deleito
ante la lis y el lago
que siempre, merodean.
En mis tristes entrañas
abonadas de olvido
que poco a poco sienten
un peso que desploma.
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