Hora vaciada:
Segundosque van borrando mi cara
y, luego entierran mi nombre
Donde la Nada ya es Nada.
Y en mi ser desaparezco
como vapor que no escapa
al mordisco del minuto
que todo nubla y escarcha.
No se detiene el reloj pues va moliendo feróz.
y sus vórtices detienen lo que aún no es transparente.
Cuando yo inhaló, exhalo, los momentos en que ando.
Más como destello paso
a destiempo y destemplado.
Si me devastara el viento sería gentil lamento.
e intempestiva borrasca, que en su sigilo, girara.
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