En andurriales
levantolas copas del redimido
y sus cálices sagrados:
Ya no me apetece el vino
y todo tiene sesgos finos,
más lo milagroso llama
a que sortée las trampas
de demonios que se cuelan
vestidos como fantasmas.
Pero mi Biblia me aparta
me aconseja y me endereza.
como mi Señor lo hiciera
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