Si te atreves
si pisas el saliente que sostiene esta viday le das más tristeza a mis puntos cardinales, y
sobre mi chaqueta rota se propaga el chasquido
de un adiós que no puede más que golpear con metales.
Lo sabré y me iré
hacia los absolutos que muy lejos rutilan,
con un pié en la guitarra y una mano en la estrofa
iniciaré mi viaje de Sol abandonado.
Hacia donde el jazmín no sala los recuerdos
y el olvido es frágil y más lento, se consuma.
Me llevaré el otrora de anticuadas fonéticas
a lugares esquivos que no vieron guadaña
y el fuego era espeso y no se consumía
entre mis odas fáciles y disecadas chicharras
Yo, también como tú, no heriré más la tierra
con mis rimas cremadas y duelos excesivos.
Me iré al paso lento del ciervo o del caballo
e imaginaré, demolida, toda tu arquitectura,
cual ave sin presagio que perdiera su ruta.
Allí, donde el cielo se prende de los lapislazuli...
Donde todas las gemas son de color intenso.
Iniciaré la rutina que bien sabe el barítono.
Y Buscaré una "Aquella " entre las dunas densas
que ría desde el fondo de cualquier asterisco y acelere mi cántico
y, celebraré con ella, las bodas del descanso
con vítores de arpegios en rondas sucesivas.
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