sábado, 29 de agosto de 2026

Para estrujarte es que forjé tu cuerpo

     Para estrujarte niña, es que forjé tu cuerpo.

        De hojas aromadas e ilímites matices.
        Más no usé ese hornillo que da vida a las dagas
       ni el armatoste helénico que a la espada forja.
       Sí usé los reductos donde el color respira
       y se hace rubor rosáceo y renacientes alas.
       Te hice de los muñones más tristes del olivo
       y del amor del nardo que al fin se despertaba.
       Y para que andarás junto a mí forjé columnas
       que entrelazaban fuertes a mis brazos inversos.
        Para ti preparados para ejercer de diana
        cuando Artemisa y Eros te sintieran gran hembra
        y lanzaras tus flechas a lo hondo de mi pecho.
        Tan feliz y empapada como ser de leyenda. 

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