Niña
Fémina siempre risueña.Si quieres nombra a la Luna y ella nacerá pequeña.
Eres la que exalta el rayo y a las selvas hace verdes:
La que no sabe de ocasos, la que viene en tolvaneras sentada en trono de estruéndos.
La que pensó al candelabro y éste se formo en su mano.
De chica a mujer advienes y aún no sabes de maltratos
ni de las luchas del mundo, lleno de pugnas, apáticos y seres más que engreídos.
Eres la que siempre danzas cuando vienen cervatillos a tu campo constelado.
conservando la frescura y ese Grande tu Amor aún intacto.
Pequeñuela: Crecerás porque todo crece a diario
y al que puedas darás pan y una sonrisa de luces y algo de risas y rastros
de que serás prominencia con aureóla de leyenda, en tu vestido estampado.
Dos colibríes se acercan y te escoltan cada flanco
mientras mecen tus clinejas vientos llenos de arrendajos.
Muy pronto sabrás de penas aunque aún vistas de blanco y no haya rímel en tus ojos ni
carmín sobre tus pómulos, ni coloretes rosados.
En Pureza te defino pues en cristal vas vibrando sobre todos los incisos
que forman mis intervalos de bardo ya deslustrado.
Corre niña, corre lejos y haz que nazcan los relámpagos
y a las libelulas crea con primor bajo el arándano
en lugares de frutillas donde termina la lírica y luego viene lo magno.
Y ríe con tus corolas pues aún es tiempo de nardos, más no cantes a la sombra
que es el lugar del vejado.
Cántale a la luz del cielo: Cántale con cantos blancos de dulzor y simpatia
Pues este mundo intentará sembrar en ti sus enigmas y dolores macerados.
Canta desde la pureza de tus sitios cotidianos a las rosas y a la almendra
y al sabor de los duraznos....Y Todas las bayas frescas que aun haya en los vallados.
Disfruta antes que crezcas de ese Sol almibarado que va sembrando colmenas
a las que asecha el arácnido.
Pronto sabrás que las lágrimas son de sabor muy salado y que hay lóbregos mediodías
que trillan con grandes trillos a la hora del descanso.
Más mientras puedas diviértete conversando con los pájaros y mirando a las estrellas
pues los Portentos Galácticos con mansedumbre te observan
y bajan a tu terrado.
Para cuidarte de cerca, tal como un paje lo hiciera ante impoluta princesa
que crecerá con un manto y una ingente diadema que sólo verán los geranios.
Duerme porque mientras duermas serán tus sueños plagados de esperanza y de modestia.
Y conseguirá el inocente congraciarse con sus venias
mientras no sea tu talle alto.
Y te visiten gardenias con estupores sagrados
remeciéndo tu melena como a un trigo descalzo
siendo tu faz aún serena, bajo cielos esmerados
envueltos en consentimientos tácitos y suavizados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario