La melancolía
no eximemostrar su rostro vacío,
donde se diluye ese óvalo
y carece de sentido
todo nombre o apellido.
Se perpetúa la tristeza sobre vanidades necias en las que el hombre, navega.
Y No es ni polvo de estrellas
ni residuos de una décima
residual e insatisfecha,
que, con hachas, descabeza
al alma que vaga en pena
y no acepta inexistencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario