Dama de mirada ambigua
escondida en su paraguas:La de pupilas esquivas
que no sostienen miradas.
Dama que es Castillo mío
y ella, no lo presagia.
Equívoca y antagónica.
La que arrastrara mi alma
desaforada, excesiva
desafortunada y frívola.
Un centavo no costaba
esa mi alma de hálitos
y verguenzas milenarias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario