Corazón lento, me repliego a tus formas
y en ello me enaltezco como flor en las rocas.Corazón siempre terso a mi piel la convocas
sin uñas ni quejidos: blandísimo y purísimo.
Es tu éter aliento en las logías del fuego:
Aquello que ha plantado su magnífica norma.
Eres laguna intensa al lado de mi cama.
Mujer de labios pulcros y de querencia hipnótica.
Te perseguí en el tiempo con dos daguerrotipos
que hurtara de las lumbres que pasan en bajeles.
Yo me quedé mirando tu tejido, tus ropas desgarradas:
La delgadez incólume labrada de mañana por luces extranjeras.
Y lo figurativo en esa tez de cautiva a mi costado, en su humus durmiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario