Combato
sobre las rocas rojas.
Los silencios se agolpan
más allá de los murmullos ásperos.
Tengo en mi mano la densa lanza
que sabe herír los fuegos.
Desde el milenio hasta el milenio entrabo
las luchas inmediatas, bajo el azote inmenso del sonido del dardo.
El rival que pretendo, vira y se disemina, en la tierra pagana del mítico altiplano.
Hiero un cuerpo sin sangre y sin sombra.
Y hago el sacrificio macabro de los días
para acallar a dioses melacólicos que a los muertos destierran
a un antro que desciende hacia un lugar más salvaje.
.... Le llaman " Laberínto del Pretérito "......
Tierra perdida en la desesperación de aquel que ya la cruza y deja allí su memoria.
y es, artificiosa mancha sin sonido, que no ve el rabillo del ojo.
Lugar del que rescato a mís ancestros, que alguna vez clamaron a la luna:
En una herejía de múltiples segundos,
que en los seres trabados se vuelve repitencia.
Hay ojos desvividos de ese pasado a los que miro atónito
mientras lanzo saetas y recojo los trozos de otro para mi Holocausto
que entre ceniza alguna, se disipa....Y siento que es acepto
hasta que vuelva otro mediodía.
Insano, como éste.
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