Cae el tiempo
cae el relámpago.Caen extremos de un cuerpo de vértigos suavizados.
Caen mis dientes agrestes donde quieren morder sátiros.
Cae la fruta prohibida
en sus formas más antiguas.
Y caigo yo cual nevisca en tus cumbres y tus lilas.
Sin estridencias me esperas, desvestida y sin camisa,
mientras navego por meandros y ríos entrecruzados.
Cae, cereza de fuego
y quema el trigo que siembro
en las estepas reacias donde tu cuerpo me entrampa.
Cae y canta como nadie el Amor de las cantatas.
Mientras reviso tus ángulos, por romances anhelados.
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